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Bajar peso no es algo que preocupa solo a quienes están excedidos 10 o más kilos, sino que es algo que Dios desea que hagas, y los escritores bíblicos te animan a concretar.

¿Por qué hablar de Dios y la Biblia al tratar el tema de bajar de peso?

Porque la Biblia contiene muchas leyes dietéticas establecidas por Dios para que el hombre viva sano y tenga salud y bienestar, y no solo para salvar las almas espiritualmente hablando.

El deseo de Dios para vos está bien escrito en el tercer libro de Juan capítulo 1 versículo 2:

Querido amigo, espero que te encuentres bien, y que estés tan saludable en cuerpo, así como eres fuerte en espíritu.

Y si bien el ejercicio es clave para bajar peso, también podés quemar más calorías estando en reposo, al observar qué comés, y cuándo y cómo lo hacés.

En este sentido, la clave es impulsar y acelerar el metabolismo, que es el proceso que el cuerpo usa para producir y quemar energía a partir del alimento.

Así que veamos 5 claves que te ayudarán a bajar peso en los momentos de inactividad física.

  • #1 Bajar peso a la hora del desayuno

No te saltes los desayunos.

El desayuno matutino activa tu metabolismo y te ayuda a prevenir los atracones más tarde en el día.

No es suficiente una taza de café dulce o amargo, pues el café y el azúcar pueden darte algo de energía y suprimir tu apetito, pero solo por un tiempo corto.

Con toda seguridad tu apetito volverá con fuerza, y se convertirá en hambre severa, que con toda probabilidad provocará que comas en exceso más tarde.

El desayuno debe incluir carbohidratos complejos, tales como cereales integrales (granola o avena), y algo de proteína y grasa (yogur o leche bajos en grasa).

Esto mantendrá tus niveles de energía equilibrados y el hambre bajo control.

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  • #2 Bajar peso comiendo más

Hoy aumentan de manera significativa las membresías en gimnasios, y es un fenómeno que se vuelve más y más popular.

El ejercicio bien planificado y controlado por un experto siempre será sumamente beneficioso.

Considerá junto con el especialista realizar ejercicio aeróbico o cardio como punto focal e inicial de este proceso.

Sin embargo, solo el cardio no logrará todo el efecto que buscás.

Es preciso en algún punto del camino agregar ejercicios anaeróbicos, también llamado entrenamiento de fuerza y resistencia.

Esto ayudará a tonificar todo tu cuerpo, y tendrás más fuerza y vitalidad, lo cual sin duda aumentará tu confianza.

Utilizá ejercicios compuestos, multi-articulares y multi-musculares.

Al intentar mejorar la composición corporal, tenés que evitar los ejercicios centrados en “detalles” de tu cuerpo.

Los ejercicios que usan aisladamente un músculo podrás realizarlos al final de una sesión, para trabajar una deficiencia específica, pero en cantidad mínima.

Realmente, todos los ejercicios compuestos trabajan mejor la mayoría de los grupos musculares de cualquier parte del cuerpo.

  • #3 El uso apropiado de la proteína

Come proteína en cada comida.

La proteína te ayuda a reducir tu apetito.

Es que vas a necesitar más energía y más tiempo para digerir, por lo que te sentirás más satisfecho por más tiempo, que comiendo carbohidratos solos.

La investigación científica muestra que comer más proteínas puede ayudarte a bajar peso sin reducir calorías.

Probá estas ideas: pollo en una rodaja de pan de trigo integral; una rodaja de pan árabe (pan de pita) untada con hummus; chile vegetariano; frutas y nueces; barras de proteína (con 12 o más gramos de proteína).

  • #4 ¡Esos tentadores bocadillos!

Evita picar y picar bocadillos todo el día.

Es una costumbre extendida tomar un refrigerio para obtener energía rápida cuando uno se siente cansado.

Pero no tenés que confundir hambre verdadera con cansancio.

Si te sentís cansado, hacé una caminata rápida de 15 a 20 minutos.

Esto va a aumentar tu ritmo cardíaco y te dará un impulso de energía.

Al terminar, tomá un vaso de agua fría.

Si realmente tenés hambre, tomá un refrigerio rico en proteínas y carbohidratos complejos, al estilo de galletitas integrales con queso o pasta de maní.

  • #5 Consumir más o consumir menos

Consumí lo suficiente para las necesidades de tu cuerpo

Si comés poco el metabolismo de tu cuerpo se ralentiza, de la misma manera que lo hace si comés con poca frecuencia.

No reduzcás drásticamente tus calorías para bajar peso.

En su lugar, eliminá algunos extras perjudiciales de tu dieta, tales como gaseosas azucaradas, jugos artificiales, productos envasados o dulces.

La comida procesada tiende a tener alto porcentaje de grasas y calorías, y bajo porcentaje de vitaminas minerales y fibra.