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¿Los antojos controlan tus hábitos alimenticios y te impiden lograr el tan mentado peso ideal en la mujer y el hombre? No tienen que hacerlo, y el secreto del cambio está en tu mente: vas a perder peso.

El peso ideal en la mujer y en el hombre sin duda se logra a partir tanto del tipo de comida que se ingiere, como de los hábitos de consumo.

Esta verdad de Perogrullo se sostiene gracias a los deseos y anhelos de cada persona. Te hago una pregunta (espero tomarte desprevenido, seguí leyendo).

¿Qué alimentos te tientan?

Probablemente tu respuesta sería una lista de alimentos poco saludables.

Serán salados, como pizza o carne rica en grasa.

O bien dulces, como helado, chocolate y pasteles dulces.

Quizá en este mismo instante estás pensando en un alimento poco saludable (¿Acerté?)

En este artículo voy a destacar que se puede llegar al peso ideal en la mujer y el hombre cambiando la forma de pensar sobre lo que anhelás y deseás comer.

 

Lo que pensás modifica tu cerebro, tu cuerpo y tus acciones.

Es como un gatillo o un interruptor que enciende el cerebro.

Tu mente tiene la capacidad de determinar, lograr y mantener niveles óptimos de inteligencia, salud mental, felicidad y paz, y también para prevenir enfermedades.

A través del esfuerzo consciente y voluntario, podés tener el control de tus pensamientos y sentimientos, y con esto cambiar la química y la programación de tu cerebro.

Hoy la ciencia y la investigación neurocientífica confirman lo que menciona la Biblia:

Dice 2 Timoteo 1.7:

Pues Dios no nos ha dado un espíritu de temor y timidez sino de poder, amor y autodisciplina.

Lo que pensás cada momento del día se convierte en una realidad física en tu cerebro y en tu cuerpo.

Esto afecta tu salud física y mental, y produce una ACTITUD, que determina la mayor parte de la calidad de tu vida, y en consecuencia ayuda a lograr el peso ideal en la mujer y el hombre.

Si estás fuera de tu peso corporal, no siempre le podrás echar la culpa al ADN, sino que debés prestarle atención a tu ACTITUD.

Esta ACTITUD o estado de ánimo, constituye un flujo físico, electromagnético, cuántico y químico que ocurre en el cerebro.

Este flujo escoge activar o desactivar genes o grupos de genes, de manera positiva o negativa, y lo hace a partir de tus ELECCIONES y REACCIONES posteriores.

Los científicos denominan a este proceso “epigenética”, y es una función física que explica lo que se menciona en la Biblia, en el libro de Deuteronomio 30.19:

Hoy te he dado a elegir entre la vida y la muerte, entre bendiciones y maldiciones. Ahora pongo al cielo y a la tierra como testigos de la decisión que tomes. ¡Ay, si eligieras la vida, para que tú y tus descendientes puedan vivir!

El cerebro responde a tus pensamientos enviando estas señales neuronales por todo tu cuerpo.

Al hacerlo, tus pensamientos y emociones se traducen en efectos físicos y espirituales.

Luego las experiencias físicas regresan y se traducen en estados mentales y emocionales.

Entender que algo tan aparentemente inmaterial como la creencia puede entrar en la existencia material como un cambio positivo o negativo en nuestras células es un pensamiento profundo e iluminador.

Y vos tenés el control de todo eso.

Como dice la Biblia, el pasaje bíblico que cité, tus pensamientos harán que tomés decisiones que van a afectar no solo tu espíritu y tu alma, sino también tu cuerpo.

Incluso van a afectar a cuatro generaciones adelante.

 

Ahora bien…

 

¿Cómo logramos el peso ideal en la mujer y el hombre?

Repito: nuestros circuitos mentales están conectados para tomar decisiones.

Tanto las buenas decisiones como las malas surgieron de nuestras elecciones, por lo que nuevas decisiones pueden producir el efecto contrario.

Es decir, podemos cambiar las malas decisiones (los hábitos alimentarios dañinos, por ejemplo) por nuevas buenas decisiones, a partir de nuevas elecciones.

Tu cerebro es neuroplástico, es decir, cambia y vuelve a crecer.

Dios incorporó el principio del funcionamiento de la neurogénesis, es decir que nuevas células nerviosas nacen cada día para nuestro beneficio mental, hasta el día de nuestra muerte.

Esto lleva mi mente al pasaje bíblico de Lamentaciones 3.22-23:

“Cada mañana se renuevan sus bondades”.

 

El problema de los antojos para lograr el peso ideal

He comprobado que muchas personas que están excedidas de peso, en realidad tienen un “problema de antojo”

La verdad es que pienso que más que un problema, es una solución.

Los antojos no gobiernan tus elecciones de comida chatarra o que ayuda a que subas de peso.

En realidad, vos controlás tus antojos, a partir de tus elecciones.

Si te sentís tentado por helados, cosas dulces, o costillas de cerdo con mucha grasa, es porque alguna vez tomaste esa decisión, y ESO SE PUEDE CAMBIAR.

Bien podrías sentirte tentado desesperadamente a comer sandía, ananá, naranjas o manzanas.

¿Suena loco o imposible?

Entonces es buen momento para continuar leyendo.}

Peso ideal en las mujeres

¿Por dónde empiezo a acercarme al peso ideal de mujer y hombre?

Lo primero que podrías hacer es una lista de tus hábitos alimentarios.

¿Qué comés?

¿Cómo lo comés?

¿Con que frecuencia o en qué horario?

Uno de los principales culpables del aumento de peso desmedido es picar a toda hora alimentos no saludables, o bien comer en exceso algunos alimentos.

 

Luego escribís una lista de las frutas y verduras que te gustan.

Nunca encontré una persona que haya odiado todas las frutas o verduras bajo el sol.

¿Cómo las comés?

¿Con que frecuencia o en qué horario?

Tal vez es menos frecuente que los alimentos no tan saludables.

 

Con todo ese material te sugiero que sigas los siguientes pasos, que no te ocuparán más que unos minutos.

Repetí esta secuencia durante al menos 21 días seguidos.

Si fallás uno, empieza de nuevo la cuenta.

(¿Será mucho dedicarle 21 días seguidos para intentar llegar al peso ideal de mujeres y hombres?  Espero que tu respuesta sea NO)

 

Pasos prácticos: 3 minutos – 21 días

 

1. Escogé un lugar tranquilo, tal vez un sillón reclinable, y cerrá los ojos.

No debe haber distracciones por unos minutos al menos.

Luego elevá tus pensamientos a Dios, y en tu mente hacé una oración sencilla, pidiendo a Dios que te ayude a concretar las mejores elecciones que te ayuden a sentirte bien físicamente.

No te apresurés en este punto, simplemente poné varias frases en tu mente con este pedido.

Y luego de 2 o 3 veces de repetir este pedido, dale gracias a Dios por el milagro de empezar de nuevo, y de dirigirte hacia el consumo de alimentos que te hagan feliz.

Dale gracias porque Él te ayudará a alcanzar tu peso ideal.

 

2. Continuá con los ojos cerrados, e imaginá una canasta con tu fruta fresca favorita.

No lo hagás rápido, simplemente vas fruta por futa, y ves en tu mente su color y tamaño.

Imaginá ahora que tomás una de esas frutas y le das un mordiscón, y decidí que eso te hace disfrutar mucho, como tal vez nunca lo hiciste.

Este paso es importante porque es la base de los antojos.

La palabra antojo está asociada inconscientemente a imágenes de alimentos altos en calorías y grasas, solo porque estás más expuesto a ellos por la publicidad y por la facilidad de conseguirlos.

Tu subconsciente se ha acostumbrado a ellos simplemente por repetición involuntaria.

Es hora de cambiar esas imágenes por otras producidas de manera voluntaria y consciente.

Verás que tus antojos comenzarán a cambiar, en tanto repetís este ejercicio simple.

 

3. Todavía con los ojos cerrados te invito a repetir esta frase 3 o 4 veces:

“Cada vez que piense en comer, voy a tener un antojo de fruta”

Podrías hacer otra oración, dándole gracias a Dios por darte el regalo de las frutas.

 

4. Lentamente, mientras la oración o la frase resuena en tu mente, abrí tus ojos.

 

Conclusión

No vas a poder perdonar a persona que te hizo daño, ni te vas a librar del miedo o la ansiedad, ni te vas a forzar a estudiar para rendir un examen, ni vas a seguir tus sueños de manera esforzada, ni vas a comer los mejores alimentos, ni serás mejor padre o madre, ni podrás hacer cambios en tu estilo de vida para lograr mayor salud y bienestar, A MENOS QUE…

…escojas primero corregir tu mente y prender tu cerebro para hacer las elecciones correctas y tomar las decisiones apropiadas.

Sin dudarlo la capacidad de pensar, elegir y usar correctamente tu mente, aunque difícil, es el primer paso para alcanzar el peso ideal de la mujer y el hombre.